As Managing Director at Farmer’s Footprint, Alana brings a cultural lens to food, emphasizing its deep ties to tradition, memory, and place.
Tacos de Calabacita de Verano
Estos tacos son una conexión con la tierra, un recordatorio del profundo conocimiento transmitido de generación en generación. Cada bocado es una celebración de la resiliencia, la comunidad y el poder de la sabiduría ancestral.
Te dejo con un dicho antiguo de la cultura mexicana que resonó profundamente conmigo la primera vez que lo escuché: “Mientras el pueblo cuide al maíz, el maíz cuidará del pueblo.”
Preparación
Comienza calentando una sartén grande a fuego medio y añade un buen chorro de aceite de oliva. Carameliza la cebolla hasta que esté translúcida y aromática. Mientras tanto, corta la calabacita en trozos pequeños, y cuando termines, agrégala a la sartén junto con el ajo. Una pizca de sal ayudará a que los vegetales se transformen.
Después, desgrana el maíz crudo de la mazorca y añádelo a la mezcla. Luego, sigue con los tomates, agregándolos al final por su textura delicada. Deja que se calienten y que los sabores se integren mientras bajas el fuego para preparar las tortillas.
En México, se piensa que la tortilla es el corazón de un buen taco. Una mala tortilla puede arruinar incluso el mejor relleno. Hacerlas desde cero es sencillo y mucho más sabroso que las del supermercado. Recomiendo muchísimo usar masa que ha pasado por el proceso tradicional de nixtamalización, en el cual el maíz se mezcla, hierve y fermenta con cal, lo que desencadena una fermentación que enriquece las tortillas con propiedades prebióticas y probióticas - transofmrando la materia prima de carbohidratos simples a nutrientes que ayudarán a nuestra microbiota y digestión.
Para hacer las tortillas, mezcla la harina de maíz, el agua y una pizca de sal en un bowl hasta formar una masa. Si no tienes prensa para tortillas, no te preocupes. Forma bolitas del tamaño de una pelota de golf y colócalas entre dos hojas de papel encerado. Aplánalas con una prensa o dos libros pesados hasta que queden redondas y finas. Cocínalas en una sartén caliente y seca por unos momentos de cada lado hasta que se inflen un poco.
Ahora puedes armar tus tacos. Agrega el relleno caliente a la tortilla. Unas rodajas de aguacate y un toque de hierbas completan esta delicia. Estos tacos son más que una comida; son una conexión con la tierra, un recordatorio del conocimiento profundo transmitido de generación en generación. Cada bocado es una celebración de la resiliencia, la comunidad y el poder perdurable de la sabiduría ancestral - además de ser deliciosos y fáciles.
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